
Durante los últimos años están empezando a surgir nuevas herramientas en Internet que permiten acercar datos, información y demás posibilidades a los usuarios. Esta información antes no estaba a su alcance o era complicada de obtener (eran necesarios conocimientos avanzados del medio). Hoy en día esto está cambiando paulatinamente gracias a herramientas como Google Analytics, que nos permite realizar un seguimiento exhaustivo de nuestra página web de una manera sencilla y sin la necesidad de ser unos expertos en los entresijos de la red. Esto es interesante para todo el mundo, para usuarios privados, para páginas amateur, pero sobre todo tiene una gran relevancia para las páginas corporativas de las empresas.
Gracias a esta herramienta ofrecida por Google, podemos saber en un breve espacio de tiempo las visitas que recibe nuestra página, el promedio de tiempo que permanece la gente en ella, el porcentaje de la gente que entra en la misma por “rebotes”, y muchos datos más (visitas nuevas, abandonos de la página, número de páginas que se visitan de media cada vez etc.) Todo esto se presenta además de una forma muy sencilla y comprensible, a través de gráficos de todo tipo, que ayudan tanto a la navegación por su interfaz como a su comprensión como herramienta, que no es innovadora en su concepto intrínseco, pero que ha logrado proporcionar una información muy interesante a un número enorme de usuarios de la red, que hasta ahora carecían de ella o necesitaban a terceras personas para conocerla.
Como he comentado, Google Analytics (y otras herramientas como los blogs) tiene unas posibilidades enormes en las páginas web corporativas. Podremos saber qué interesa a la gente de nuestra página, si logramos conservarla durante un tiempo considerable, si recibimos muchas visitas desde otros sitios o desde buscadores (lo cual nos indica si debemos replantearnos o no nuestro posicionamiento por ejemplo). En definitiva, información muy valiosa que nos debería servir para saber si es necesario cambiar cosas concretas de nuestra web, mejorarlas, o dejarlas como están (en caso de que funcionen perfectamente).
Un ejemplo de para qué puede servir Analytics:
Imaginemos que, desde nuestra empresa, hemos contratado a una agencia de publicidad para realizar una campaña a través de Internet. Gracias a Google Analytics podremos observar y medir los resultados de dicha campaña de una manera mucho más eficaz que en radio, televisión o prensa, donde no tenemos datos concretos, sino valoraciones, aproximaciones y conjeturas. Además, podremos comprobar la efectividad por nosotros mismos, sin tener que recurrir a terceros, reduciendo considerablemente las posibilidades de que traten de manipular la información de dicha campaña. Todo se vuelve más trasparente y sencillo, siendo esto una gran ventaja para las empresas, sin importar su tamaño o configuración.
| Comentarios |
|



